Ayuntamiento de Quintanar de la Orden

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El carisma de Luis del Olmo, la voz lírica de Luis Santana y el piano de Antonio López generaron un momento único de transmisión, belleza y emoción. Respuesta entusiasta de un público que llenó el Centro Príncipe de Asturias. El alcalde, Juan Carlos Navalón, homenajeó a los artistas con vinos de la tierra y una obra de arte representativa de la localidad.

Todo lo que pudo pasar sucedió. Los que asistieron al centro Príncipe de Asturias percibieron la cercanía del gigante de la comunicación con su público. Más que un recital parecía un acto familiar y entrañable.

Luis del Olmo mostraba todas las facetas del gran Miguel Hernández gracias a esa voz que está en la memoria colectiva de todos los españoles. El recitado se alternó  fluidamente con la bellísima música (toda de autores vivos) interpretada magistralmente por el barítono Luis Santana y el pianista Antonio López.

Se produjo eso que tantas veces se intenta y pocas veces ocurre: la química. Todo fue posible gracias a un público entregado, una emoción contenida y una comunicación plena, que trascendió todos los códigos cuando tras recitar “Cuando seamos viejos” de Alberto Bourdón, a modo de bis se marcó una espectacular ranchera: “El Rey” de Vicente Fernández en perfecta sincronía con los asistentes.

Lo delicado y lo popular se unieron con esa naturalidad tan difícil de conseguir y que sólo los grandes logran. Al finalizar, los presentes fueron conscientes de que en el festival de Música de la Mancha se había conseguido otro momento para la memoria, uno de esos que se recuerdan, se trasmiten y dejan claro que pese a todo, el milagro musical manchego sigue adelante.

Fotos: Antonio Zaragoza Jiménez